Por Martha Casas
Con una marcha conmemorativa y la colocación de guardias de honor ante el monumento a Benito Juárez, la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED) celebró su aniversario, en una jornada marcada por el orgullo universitario y el llamado a preservar su identidad.
El recorrido fue encabezado por el rector Ramón García Rivera, acompañado por el secretario general de Gobierno, Héctor Vela Valenzuela, en representación del gobernador Esteban Villegas Villarreal, así como directivos, líderes sindicales, docentes, personal administrativo y estudiantes que conformaron un amplio contingente.
Al arribar al monumento al Benemérito de las Américas, el propio rector encendió el fuego universitario, dando paso a la ceremonia de guardias de honor, una tradición que data de 1958 y que simboliza el respeto de la comunidad universitaria hacia la figura de Benito Juárez.
Durante la ceremonia, el ex rector Luis Tomás Castro emitió el mensaje, destacó el papel histórico de la institución como formadora de generaciones de profesionistas, así como el valor de sus raíces, al recordar la transición del antiguo Instituto Juárez a universidad. Se evocaron también experiencias personales ligadas a la vida universitaria, como el paso por las aulas hace más de cinco décadas y el significado de recibir por herencia y crecer dentro de la institución.
En el discurso se subrayó que la mayor satisfacción para quienes han formado parte de la UJED es contribuir a su fortalecimiento y posicionamiento, al tiempo que se hizo un llamado a rescatar y mantener la identidad universitaria, tal como lo hicieron generaciones anteriores.
“Que nadie nos arrebate ese lugar”, fue uno de los mensajes centrales, al exhortar a la comunidad a cuidar la institución con compromiso y resultados.
Como parte del acto, autoridades universitarias y estatales colocaron una ofrenda floral y montaron la primera guardia de honor. Posteriormente se realizaron varias más con la participación de distintos sectores universitarios, además de entonarse el Himno a Juárez.
La ceremonia concluyó con un mensaje de orgullo y pertenencia, en el que se resaltó que la identidad universitaria no solo se aprende en las aulas, sino que se vive en cada espacio, en cada meta y en cada generación que fortalece el legado de la Máxima Casa de Estudios.



