Por Martha Casas
Durango, Dgo.
La sequía y la ola de calor en Durango ha costado la vida de 18 mil cabezas de ganado que representa alrededor del 1.6 por ciento del hato ganadero, informó el presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD), Rogelio Soto Ochoa.
En este momento la situación es crítica para el campo duranguense, agregó al señalar que están esperando que se regularicen las lluvias en los próximos días.
Los efectos de la sequía y la ola de calor en Durango es recurrente, sobre todo en 13 municipios que conforman la zona norte del estado y es de alguna manera de esperarse que muera ganado, recalcó para agregar que en este momento la cantidad de cabezas de ganado que se han perdido, es menor a lo que se tenía el año pasado, pero no deja de ser una situación complicada y significativamente es una pérdida económica.
El año 2021 se tuvo la sequía más intensa y se perdieron entonces alrededor de 70 mil cabezas de ganado y al siguiente año, 2022, se tuvo una muerte aproximada de 40 mil cabezas de ganado.
“Manifestó que “íbamos bien hasta que se presentaron las temperaturas tan elevadas, recordemos que la capital rompió su récord histórico con más de los 42 grados centígrados en la ciudad y más en algunos municipios, y eso agravó la sequía”.
Afortunadamente este momento ya se está mitigando por las primeras lluvias que cayeron, ” no llueve pasto, pero es una gran ventaja para los ganaderos, ojalá que sigan estas lluvias y sean constantes y al final del mes de julio estemos hablando de una situación diferente”, expresó el líder ganadero para concluir.



