La madrugada de este Martes 26 de marzo, en distintos puntos de Culiacán se han encontrado distintas mantas con mensajes de la organización de los chapitos, en relación a las 66 personas levantadas el pasado viernes.
Por Johan Unzueta – Zero
Durango, Dgo.
“No hay guerra en Sinaloa, esto le va pasar a todos los rateros de Sinaloa para que sienten las familias cuando se meten a robar a sus casas a invadir su privacidad. Aquí no se permite robo, secuestro, extorsión, ni cobro de piso, ya saben cuales son los principios de la organización, ténganlo claro. Familiares de personas que anden en esos delitos eviten pasar un mal rato, denuncien cualquier acto de esta índole, Atte: IAG”
Este es uno de los mensajes que se pueden encontrar en mantas colgadas en ciertas partes de la capital del estado de Sinaloa, Culiacán, mientras le acompaña una más con fotografías de algunos encargados de robos a casa habitación en dicha localidad.
Además, esto se ha asociado con las decenas de secuestros realizados en dicha localidad el pasado viernes 22 de marzo, pues muchos de ellos están relacionados con los robos antes mencionados, por ello se la organización en cuestión ha tomado cartas en el asunto, sin embargo, invita también a la ciudadanía a realizar cualquier denuncia en relación a todo esto, indicando que no se trata de una guerra entre carteles.
Sin embargo, de las 66 personas que habían desaparecido, 58 de ellas ya se encuentran localizadas y con vida, pero no han querido presentar ninguna denuncia, tampoco han querido hablar del tema, así lo informó la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.
“No han querido declarar los que han aparecido, no han querido decir nada a las autoridades, todo el trabajo ha sido de campo, el personal sigue desplegado” indicó Gerardo Mérida titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.
Culiacán, ha vivido una serie de situaciones esta semana, relacionadas con el crimen organizado, pues recordar que hace unos días un elemento de la Guardia Nacional fue abatido durante una investigación posterior a un altercado.





