Aunque cada vez más mujeres se incorporan al mercado laboral en Durango, las brechas en salarios, liderazgo y condiciones laborales aún representan un desafío, señaló Karen Rivas, en el marco del Día Internacional de la Mujer.
Actualmente alrededor de 347 mil mujeres trabajan en el estado, y solo en el último año más de 21 mil se integraron al empleo, lo que refleja un crecimiento sostenido en su participación económica.
Las mujeres representan 42.4% del personal ocupado en las unidades económicas de Durango, cifra superior al 39.2% registrado en 2018. Sin embargo, su presencia en puestos de decisión todavía muestra rezagos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, solo alrededor del 26% de los cargos directivos en el estado están ocupados por mujeres, lo que evidencia que la participación laboral no necesariamente se traduce en acceso a posiciones de liderazgo.
A esto se suma que, aunque la tasa de desempleo femenina se ubicó en 3.8% durante el primer trimestre de 2025, la pobreza laboral alcanza al 33.4% de las mujeres, lo que significa que muchas tienen empleo pero no perciben ingresos suficientes para superar la línea de bienestar.
El análisis Estados #ConLupaDeGénero 2025, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, ubica a Durango alrededor del lugar 20 entre las 32 entidades, en una posición intermedia en materia de igualdad económica.
Además, las brechas salariales continúan siendo un obstáculo. A nivel nacional, las mujeres pueden llegar a percibir hasta 35% menos ingresos que los hombres, situación vinculada, entre otros factores, a la falta de servicios de cuidado que permitan a más mujeres acceder a puestos de mayor responsabilidad.
Rivas advirtió que el crecimiento económico no puede desligarse de la igualdad de oportunidades y de la seguridad para las mujeres.
“Más mujeres trabajando es un avance, pero el reto es que lo hagan en condiciones dignas, con igualdad salarial y sin violencia”, señaló.
Añadió que el sector empresarial debe asumir un compromiso claro dentro de los centros de trabajo: cero tolerancia al acoso, a la discriminación y a cualquier forma de violencia laboral.
Finalmente, indicó que la igualdad de género no es solo un tema social, sino también económico, ya que las empresas con mayor equidad tienden a ser más competitivas, innovadoras y sostenibles.



