Por Martha Casas
La diputada federal Patricia Jiménez señaló que la reforma no combate la intervención del crimen organizado y debilita instituciones electorales.
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles en lo general el dictamen de la reforma electoral conocida como “Plan B”, con 377 votos a favor, 102 en contra y 0 abstenciones, alcanzando mayoría calificada. La discusión del proyecto continúa en lo particular en el Pleno.
La diputada federal Paty Jiménez, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN), manifestó su voto en contra al considerar que se trata de una reforma incompleta que no atiende los principales riesgos que enfrenta la democracia en México.
La legisladora señaló que el dictamen, aprobado previamente en comisiones, avanzó sin consenso entre las fuerzas políticas y con un enfoque centrado en ajustes administrativos bajo el argumento de austeridad, pero sin abordar los problemas de fondo del sistema electoral.
Paty Jiménez advirtió que uno de los aspectos más preocupantes del dictamen es que omite enfrentar la intervención del crimen organizado en los procesos electorales, uno de los mayores riesgos para la integridad democrática del país.
Asimismo, señaló que bajo el argumento de generar ahorros se reducen capacidades institucionales del sistema electoral, sin que existan cálculos técnicos claros que demuestren beneficios reales.
“El problema no es cuánto cuesta organizar una elección, sino garantizar que sea libre y segura”, puntualizó.
La diputada también advirtió que la reforma afecta el federalismo, al concentrar decisiones que corresponden a los estados y municipios.
Apuntó que, frente a esta reforma limitada, el Grupo Parlamentario del PAN ha planteado medidas para fortalecer la integridad electoral, entre ellas: Establecer la nulidad de elecciones cuando exista intervención del crimen organizado, cancelar el registro de partidos políticos que permitan, encubran o se beneficien de la intervención del crimen organizado en procesos electorales, combatir de manera efectiva el financiamiento ilícito en campañas, garantizar protección efectiva a candidatas y candidatos, defender el voto libre de la ciudadanía, fortalecer las instituciones electorales y respetar el federalismo.
Finalmente, Paty Jiménez reiteró que “El llamado ‘Plan B’ lo deja claro: recorta estructuras, pero no enfrenta el problema real; ajusta el sistema, pero no lo protege. Porque hoy en México el riesgo no es cuánto cuesta la elección, sino quién la controla”.



