Señaló que este hecho refleja la falta de corresponsabilidad ciudadana y calificó como grave irresponsabilidad el conducir en estado de ebriedad
Por: Geraldo Rosales
El alcalde de Durango, Toño Ochoa, lamentó la muerte de la joven policía Antonieta Sarahí Olivas Coronel y envió condolencias a su familia. El deceso ocurrió tras un accidente de tránsito ocasionado por un conductor que manejaba bajo los efectos del alcohol.
Ochoa señaló que este hecho refleja la falta de corresponsabilidad ciudadana y calificó como grave irresponsabilidad el conducir en estado de ebriedad o bajo sustancias ilegales. “Es una conducta que pone vidas en riesgo y no la vamos a tolerar”, afirmó. Por ello, anunció que se endurecerán las sanciones contra quienes manejen en esas condiciones.
El presidente municipal hizo un llamado directo a los padres de familia para no permitir que menores de edad conduzcan vehículos. Advirtió que se reforzarán las medidas por omisión de cuidados en los casos donde se detecte que adultos facilitaron unidades a jovencitos. “La prevención empieza en casa”, subrayó.
Reconoció que este problema es un foco rojo, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad. Ante esto, aseguró que el Gobierno Municipal también fortalecerá las acciones de prevención para evitar más accidentes. El objetivo, dijo, es proteger a la gran familia duranguense y reducir los riesgos viales en la capital.



