Por Martha Casas
La confirmación de tres casos de gusano barrenador en distintos condados de Texas modifica el escenario sanitario y comercial entre México y Estados Unidos, por lo que el Gobierno Federal debe iniciar una nueva negociación para lograr la reapertura de la frontera al ganado mexicano, afirmó el presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD), Rogelio Soto Ochoa.
El dirigente explicó que, aunque el primer caso fue confirmado oficialmente por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) hace apenas 48 horas, posteriormente se notificaron dos nuevos casos en condados texanos colindantes con la frontera mexicana, lo que evidencia que la plaga ya se encuentra presente en territorio estadounidense.
Ante este panorama, consideró viable una reapertura gradual de los cruces ganaderos, particularmente por la frontera para el ganado procedente de Sonora, Chihuahua y Durango, entidades que mantienen su estatus sanitario libre de gusano barrenador, así como de tuberculosis y brucelosis.
Soto Ochoa señaló que las autoridades mexicanas deben aprovechar la nueva coyuntura para cabildear y negociar condiciones más favorables para los estados exportadores, ya que el cierre fronterizo ha generado severas afectaciones económicas al sector pecuario nacional.
Indicó que la suspensión de exportaciones provocó que más de 1.2 millones de cabezas de ganado permanecieran en el mercado interno, generando una sobreoferta de ganado en pie y, posteriormente, una sobreoferta de carne que continúa afectando los precios para los productores.
Asimismo, sostuvo que, de no existir disposición de Estados Unidos para reabrir los cruces, el Gobierno mexicano debería analizar medidas recíprocas respecto al ingreso de ganado estadounidense al país, particularmente ganado lechero, equinos y otros animales vivos que diariamente cruzan la frontera.
Por otra parte, el líder ganadero reiteró el llamado al Gobierno Federal para detener el ingreso de ganado procedente de Centroamérica, al considerar que esta movilización fue el origen de la dispersión del gusano barrenador en México.
“Nunca hemos dejado de exigir que se frene el trasiego de ganado centroamericano. No es posible que se proteja primero a productores de otros países antes que a los ganaderos mexicanos”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que la presencia de la plaga en Texas también ha generado cuestionamientos internos en Estados Unidos hacia la administración del presidente Donald Trump, luego de que diversos legisladores y productores estadounidenses señalaran una insuficiente atención al avance del gusano barrenador.
La UGRD reiteró que Durango permanece libre de la plaga y continuará fortaleciendo las acciones de vigilancia sanitaria para conservar ese estatus.







