Más que un duelo, la noche fue una fiesta de hermandad musical entre dos agrupaciones que han recorrido la mitad de México y Estados Unidos con sus éxitos
Texto y fotos: Geraldo Rosales
Durango, Dgo. La Feria Nacional Francisco Villa Durango 2026 ¡Somos la Villista! vivió una noche histórica en su Velaria de espectáculos, que registró un lleno total con la presentación del Duelo de Acordeones a cargo de dos instituciones de la música norteña: Los Invasores y Los Cardenales de Nuevo León, agrupaciones que han marcado a generaciones y que se mantienen vigentes en el gusto del público gracias a un legado de más de cuatro décadas.
Los encargados de abrir la velada fueron Los Invasores de Nuevo León, quienes subieron al escenario en punto de las 20:15 horas para desatar la nostalgia con un recorrido por sus clásicos como Laurita Garza, Eslabón por eslabón, Que no se apague la lumbre y Mi casa nueva, además de presentar su más reciente sencillo Tal vez quiere, demostrando por qué con 46 años de trayectoria siguen siendo una de las agrupaciones más queridas del género norteño.
El ambiente llegó a su punto máximo después de las 22:00 horas con la llegada de Los Cardenales de Nuevo León encabezados por Don Chayo, quienes con su elegancia característica y al son del acordeón pusieron a cantar a toda la Velaria himnos como Quiero que sepas, Belleza de Cantina, Si yo fuera él y Mi cómplice, mientras el público iluminaba el recinto con las linternas de sus celulares y aprovechaba cada rincón para bailar en pareja, en un reencuentro muy esperado con la afición duranguense.
Momentos antes, en rueda de prensa, ambas leyendas compartieron su emoción por estar en Durango. Los Invasores agradecieron el cariño de tantos años y adelantaron una próxima colaboración, mientras que Don Chayo recordó con afecto que en Villas del Oeste grabaron el video de Belleza de Cantina, y celebró que gracias a las redes sociales y al apoyo de nuevas generaciones, su música ha llegado hasta Sudamérica y les permitirá recibir un reconocimiento en Los Ángeles por superar el billón de reproducciones.
Más que un duelo, la noche se convirtió en una fiesta de hermandad musical entre dos estilos que han recorrido la mitad de México y Estados Unidos con éxito rotundo, y que en Durango refrendaron su grandeza al convivir de cerca con sus fans, regalando fotos, autógrafos y una velada que confirma por qué La Villista 2026 ofrece los mejores espectáculos para toda la familia.







