Luego de que el presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango, Rogelio Soto Ochoa, advirtiera sobre la posible entrada de carne contaminada con clembuterol y carne de “bachán” procedente de otros estados del país, el titular de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised), Saúl Fernández, rechazó que exista evidencia de carne contaminada en Durango.
El funcionario explicó que durante 2025 y lo que va de 2026 se han realizado revisiones y muestreos en rastros, mataderos, expendios y plantas procesadoras, principalmente en municipios con mayor concentración poblacional. Indicó que, de 20 revisiones recientes, 11 han resultado negativas y el resto sigue en proceso de laboratorio.
Sin embargo, parte de los operativos mencionados por Coprised se han concentrado en la Comarca Lagunera, mientras que el señalamiento del dirigente ganadero apuntaba a carne proveniente de otras entidades que estaría ingresando a Durango para su comercialización.
Fernández reconoció que el uso de clembuterol en ganado es una práctica ilegal en México y explicó que la sustancia se utiliza para aumentar la masa muscular y reducir grasa en los animales. Añadió que, aunque no existe evidencia científica que relacione el clembuterol con cáncer, sí puede provocar afectaciones cardiovasculares y neurológicas en las personas que lo consumen, como aumento de la presión arterial, taquicardia, mareos y temblores.
El titular de Coprised admitió además que México no está libre de casos positivos de clembuterol. Citó estadísticas recientes de Cofepris en las que, durante 2025, se detectaron 323 muestras positivas en distintos estados del país. Para el corte de marzo de 2026, de 658 muestras analizadas a nivel nacional, 51 resultaron contaminadas.
Durango aparece hasta ahora con resultados negativos, según dijo, aunque aclaró que aún faltan por liberarse nueve análisis enviados al laboratorio de Aguascalientes.
Respecto a la trazabilidad de la carne, señaló que las carnicerías deben comprobar el origen del producto mediante facturas y documentación sanitaria. No obstante, reconoció que podrían existir rastros clandestinos o carne introducida fuera de los canales formales, aunque dijo que actualmente no tienen denuncias o evidencia concreta sobre ello.




