Genaro Serrano Delgado relató que su hijo murió hace dos años a causa de complicaciones, por el también ofrecen el alimento con los vecinos en la Hipódromo
Por: Geraldo Rosales
Una promesa de hace más de 10 años mantiene unida a la familia Serrano Enríquez, que este 28 de octubre volvió a celebrar su tradicional reliquia a San Judas Tadeo, el santo de las causas difíciles, tras dos años de pausa por el fallecimiento de uno de sus hijos.
Genaro Serrano Delgado relató que su hijo murió hace dos años a causa de complicaciones por hipertensión, colesterol alto y un infarto. La pérdida fue tan dolorosa que la familia decidió suspender la celebración que año con año compartía con vecinos y amigos.
Con el tiempo, la fe y el apoyo mutuo les dieron fuerza para retomar la tradición. “Tenemos que seguir adelante”, dijo don Genaro, quien recordó que la devoción al santo nació precisamente por una petición de salud hecha por su hijo.
Para la familia, la reliquia es más que repartir comida: es una forma de agradecer, de honrar la memoria de quienes ya partieron y de mantenerse unidos. En la cocina participaron hermanas, comadres, vecinas y familiares, cada quien aportando su ayuda.
Detalló que los preparativos iniciaron desde el día anterior a las 11 de la mañana, con la limpieza de patoles y la preparación del chile. Al día siguiente, desde las 5:00 horas, comenzaron a cortar la carne y a preparar los guisos.
Compartió que la devoción también se ha fortalecido por otras pruebas de salud que ha enfrentado la familia, como una cirugía de corazón abierto de un cuñado y varias operaciones de su hermana, motivos por los que cada oración tiene un sentido de agradecimiento.
La celebración que se realiza en la Colonia Hipódromo, contempló también un rosario de las dos de la tarde con la repartición de la reliquia, y por la noche, a las siete, un segundo rosario con atole para los asistentes, quienes entre abrazos y recuerdos volvieron a ser parte de una tradición que, para los Serrano, es sinónimo de fe y resiliencia.
