Ni siquiera es negociable
Por: Marta Casas.
El arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz, manifestó su rechazo a la posible despenalización del aborto en el estado, al asegurar que interrumpir un embarazo “es como contratar a un sicario para que mate a un bebé que todavía no nace”, por lo tanto es un tema que no es negociable.
Cuestionado sobre la presión ejercida por colectivos feministas en el Congreso del Estado para exigir la aprobación de reformas que permitan la interrupción legal del embarazo, el jerarca católico sostuvo que la postura de la Iglesia Católica es clara y no cambiará.
Indicó que, aunque respeta las opiniones de otros grupos, espera que exista coherencia por parte de los legisladores y que no se avale una práctica que, desde la doctrina católica, atenta contra la vida desde la concepción.
Armendáriz reiteró que la Iglesia continuará defendiendo la vida como un principio fundamental, al tiempo que hizo un llamado a la reflexión social en medio del debate que se mantiene activo en Durango.



