La traducción de la Carta de la Tierra a wixárika y odam fortalece la preservación cultural y el respeto a los pueblos originarios
Por Luis Juárez
Durango, Dgo. – El Congreso del Estado reconoció a jóvenes traductoras del municipio de El Mezquital por su participación en la traducción de la Carta de la Tierra a las lenguas wixárika (huichol) y odam tepehuano del sur, labor que representa un compromiso con la preservación cultural y la defensa de las raíces indígenas de Durango.
Durante el acto de reconocimiento, la diputada Flora Leal Méndez destacó que este esfuerzo trasciende la traducción de palabras, ya que permite compartir conocimiento, conciencia y responsabilidad sobre el cuidado de la tierra y el entorno.
“No se trata solo de traducir de un lenguaje a otro, sino de poder compartir conocimiento y responsabilidad”, expresó.
Ante la presencia de la coordinadora en Durango de la Red Mexicana de la Carta de la Tierra, Amorita Salas, la legisladora reconoció el valor cultural y social de este proyecto, además de resaltar la importancia de involucrar a las nuevas generaciones en la preservación de las lenguas originarias.
Asimismo, subrayó el acompañamiento de las personas adultas que contribuyeron a concretar este trabajo y reconoció la labor de Amorita Salas por impulsar actividades y foros relacionados con la Carta de la Tierra en la región.
En representación del presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, diputado Ernesto Alanís Herrera, Osbaldo Santillán señaló que para el Congreso del Estado representa un honor reconocer acciones que fortalecen y dignifican a los pueblos originarios de Durango.
Destacó que comunidades como los odam, wixárika, rarámuri y tarahumara forman parte esencial de la identidad cultural del estado, por lo que consideró fundamental preservar y promover sus tradiciones y lenguas.
Por su parte, el diputado Bernabé Aguilar Carrillo, representante de El Mezquital, enfatizó que para los pueblos indígenas hablar de la tierra significa hablar de la madre, razón por la cual su defensa constituye una causa histórica y permanente.
“Para nosotros los pueblos indígenas, hablar de la Tierra es hablar de nuestra madre. La defendemos a capa y espada por todos los acontecimientos históricos que han pasado”, expresó.
El legislador recordó además luchas emblemáticas como la defensa del sitio sagrado de Wirikuta, en San Luis Potosí, frente a proyectos mineros que han puesto en riesgo ese territorio considerado sagrado por las comunidades indígenas.







