“Hay que buscar que sus derechos sean preservados y que ellos puedan tomar decisiones”, expresó la regidora Aleyda Flores
Por: Geraldo Rosales

El 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down, una celebración que tiene como objetivo generar una mayor conciencia pública sobre esta condición y recordar las valiosas contribuciones de las personas con discapacidad intelectual como promotores del bienestar y la diversidad en sus comunidades.
“El Día Mundial del Síndrome de Down se conmemora este 21 de marzo, y yo creo que hay que recordar que es una condición congénita, ¿qué es esto? Que es de nacimiento, no es una enfermedad, puesto que lamentablemente no se va a curar. Existen varias situaciones como afecciones cardíacas, el tema de que las personas con esta condición pueden adquirir cataratas, y sus rasgos físicos son muy notorios. Entonces, ¿qué hay que hacer? Lamentablemente, esta condición de las personas con síndrome de Down a veces la infantilizamos; creemos que son niños, pero también son adolescentes, jóvenes, adultos. Yo creo que hay que buscar que sus derechos sean preservados y que ellos puedan tomar decisiones”, expresó Aleyda Flores, primera regidora con discapacidad visual.

Comentó también que las personas con síndrome de Down no deben permanecer en el asistencialismo, ya que también pueden realizar algún trabajo y generar su propia subsistencia.
“Ellos también pueden buscar generar un recurso para poder, incluso, formar una familia. Hay que recordar que las personas con discapacidad no somos asexuales; también podemos tener una familia. Hay muchísimos temas por ahondar, pero lamentablemente debemos crear políticas públicas. Yo creo que las personas con discapacidad podemos estar en un puesto donde podamos decidir, promover e incidir en las distintas políticas públicas para poder trabajar en favor de las personas con discapacidad”, expresó la regidora panista.

El síndrome de Down siempre ha formado parte de la condición humana. Existe en todas las regiones del mundo y suele tener efectos variables en los estilos de aprendizaje, las características físicas o la salud. El acceso adecuado a la atención de salud, a programas de intervención temprana y a la enseñanza inclusiva, así como la investigación adecuada, son vitales para el crecimiento y el desarrollo de la persona.
Las personas con síndrome de Down muchas veces son discriminadas, aun teniendo los mismos derechos que todas y todos. Con nuestro apoyo, podrán vivir una vida plena y desenvolverse óptimamente en la sociedad.






