Además de contar con el taller de escobas y Trapeadores, en el CAS se elaboran un pan muy rico y repostería de gran calidad.
El DIF Estatal entregó 600 escobas al Municipio de Durango: se trata de material de calidad, fabricado con esmero por alumnos del Centro de Atención y Socialización (CAS).
En las instalaciones del CAS, Marisol Rosso Rivera, presidenta del DIF Estatal, reconoció el interés del alcalde Toño Ochoa por promover acciones ecológicas en la ciudad. Por ello, nació la iniciativa de sumarse con la donación de escobas elaboradas en el taller de este Centro.
Asimismo, destacó el impacto de inclusión social del CAS y se comprometió a adquirir más escobas una vez que el lote donado se distribuya.
Toño Ochoa explicó que este esquema consiste en repartir las escobas en diferentes asentamientos de la ciudad, a través de la Dirección Municipal de Servicios Públicos. El objetivo es que los ciudadanos se encarguen de mantener limpio el frente de sus hogares, fomentando así una cultura de corresponsabilidad.
Durante el recorrido, Manuel Huerta, alumno del taller, platicó sobre los procesos de fabricación y recordó que en el CAS también reciben clases de música, baile y manualidades, siempre con un gran ambiente.
“Al personal del CAS le agradezco el amor y la paciencia con que atienden a los alumnos. Aquí también se elabora un pan muy rico, y qué decir de la repostería; todo se hace con mucho cariño”, concluyó Marisol Rosso.





